Espacios como Gran Hermano, Aquí hay tomate o Salsa rosa sólo enseñan que la vida de los adultos se reduce a peleas, insultos, agresiones, etc. y olvidan por completo valores como el amor, el cariño o el respeto, entre otros.
Quizás debamos plantearnos que si el mundo hoy en día está como está, se deba a que no se nos ha inculcado desde pequeños esos valores. Por ello, si queremos mirar por el bienestar de nuestros niños, deberíamos impedir que vieran programas de ese tipo; sólo así lograremos que el día de mañana sean mejores personas.
Audio del artículo.